Compromiso con la democracia

Gutiérrez, quien participó en una rebelión cívico-militar que derrocó al gobernante constitucional Jamil Mahuad en enero de 2000, fue investido por el presidente del Congreso, Guillermo Landázuri, ante siete presidentes latinoamericanos y delegaciones de 70 países.

A la ceremonia asisten los jefes de Estado Fidel Castro (Cuba), Luiz Inacio Lula da Silva (Brasil), Hugo Chávez (Venezuela), Alvaro Uribe (Colombia), Alejandro Toledo (Perú), Ricardo Lagos (Chile) y Gonzalo Sánchez de Lozada (Bolivia), quienes aprovecharán para discutir en Quito la situación de crisis venezolana.

"Por Dios, por mi Patria y por mi pueblo, a quien amo entrañablemente lo juro", expresó Gutiérrez al ser juramentado por Landázuri.

El nuevo mandatario ecuatoriano juró que cumplirá la Constitución y leyes de la República y que velará por el manteniento de la soberanía, la defensa de la integridad e independencia del Estado.

A trabajar por los pobres

 "Asumo sobre mis hombros una abrumadora deuda social" afirmó en su discurso populista el ex coronel, y se refirió a los altos niveles de pobreza que soporta Ecuador, que según indicó alcanzan a 80% de la población.

"Vamos a trabajar por los pobres de mi país", aseguró.

Criticó el manejo que los distintos gobiernos han dado a la política petrolera y dijo que tal vez el 'boom' hidrocarburífero no volverá a producirse en el país.

Gutiérrez dijo que no gobernará para la izquierda ni la derecha sino para los ecuatorianos, y sumó a aquellos que han abandonado al país para buscar fuentes de trabajo en otras latitudes.

"Pido a las naciones en desarrollo que inviertan en el Ecuador para crear fuentes de trabajo", manifestó.
"Una nueva generación y un pueblo ancestral y llano asume hoy la responsabilidad de refundar al país", dijo Gutiérrez, quien lucía un vestido negro y una camisa blanca con corbata rosa pálido.